La cocina es una de las estancias con más vida de un hogar. Cada vez más, las personas buscan cocinas donde se pueda hacer vida y compartir muchos momentos; deben ser cómodas, acogedoras y prácticas. Para adaptarse a las tendencias del momento, muchas personas optan por renovarla y no dudan en hacer reformas en la cocina: cambiar el alicatado, la encimera o los suelos suelen ser las opciones más demandadas.

No obstante, no podemos olvidar que meterse en obras siempre supone cierto reparo, y esto es más cierto todavía en la cocina. Se trata de una habitación imprescindible en nuestra casa y queremos que todo esté bajo control, previsto y en buenas manos. Por ello, antes de hacer cualquier renovación en este sentido, es importante que contactemos con una empresa de reformas de confianza y con experiencia.

Una vez te has decidido a renovar la cocina y elegido a los profesionales que te ayudarán con tu proyecto, lo ideal es planificar previamente lo que quieres hacer. Aquí te dejamos algunas ideas para que te inspires en la renovación de tu cocina:

  • Cambia los azulejos antiguos de tu cocina por un alicatado minimalista, que cubra solo la parte más cercana a la encimera. No hace falta que suba hasta el techo: te saldrá más barato (la pintura es más barata que los azulejos) y la cocina quedará más moderna.
  • Sustituye el suelo por uno fácil de limpiar. Aunque parezca más apto para una cocina rústica, un suelo de un color neutro, con baldosas grandes y no del todo pulidas no necesitará tanta limpieza y quedará bien con cualquier estilo si cuidas la combinación de colores.
  • No es necesario que cambies todo el mobiliario para renovar tu ccoina. Si tus muebles de cocina son de buena calidad y han resistido el paso de los años, puedes optar por lijarlos y darles un nuevo look con una pintura distinta y tiradores nuevos.
  • Por último, si quieres ahorrar, cambia tu grifería. Son elementos que van a renovar la cocina con facilidad y a un precio asequible. Aunque necesitarás la ayuda de fontaneros profesionales, el cambio no es difícil y te servirá para ahorrar agua, ya que los grifos nuevos utilizan menos agua para los mismos usos.