Cuando tenemos una vivienda que no utilizamos normalmente y queremos poner en alquiler, muchos descartamos la idea de acondicionarla y reformarla para los futuros inquilinos.

En cierto modo, entendemos que las casas de alquiler no son para toda la vida, y que para quienes alquilen el piso no supondrá una barrera insalvable que la vivienda no sea del todo moderna o atractiva.

De hecho, en muchos casos, las casas se alquilan con muchos enseres de los anteriores inquilinos. Pero todo esto es un error ya que, incluso si queremos alquilar, existen algunas reformas rápidas que nos darán mucha rentabilidad.

Las personas que están buscando un piso en alquiler, la mayoría de las veces, pretenden quedarse una temporada superior a un año, exceptuando los estudiantes universitarios.

Para alquileres de larga temporada, es importante que ofrezcamos una vivienda de aspecto funcional y con pocas señas de identidad de los propietarios, para que los inquilinos puedan transformarla en su hogar en poco tiempo.

Estos son los consejos que queremos apuntar desde Reforcam Reformas Madrid:

  • Aunque la reforma dependerá del tipo de inquilino que queramos tener, en las reformas para alquilar se suele optar por materiales que tengan una muy buena relación calidad/precio, para optimizar la inversión rápidamente y no incurrir en mucho riesgo.
  • Un “lavado de cara” de la vivienda puede ser más que suficiente, aunque también pueden ser necesarias reformas integrales. En general, cambiar el suelo es lo más común, así como la reforma del baño y de la cocina. En el resto de la casa (salón, habitaciones…) sustituir muebles muy pesados y antiguos y una capa de pintura pueden bastar.
  • En el caso de edificios antiguos, es muy rentable optimizar el gasto energético para conseguir una certificación energética (obligatoria para todos los alquileres en España) que sea atractiva para el inquilino. Las bombillas LED o la grifería termostática son una buena opción.
  • Cuida los detalles y la decoración. Éste es el punto más barato y sencillo de seguir. Al final, los posibles inquilinos se dejan llevar por lo que les entra por el ojo. De poco sirve invertir en suelos de gran calidad si la estancia no tiene luz y un aspecto atractivo y moderno. Este último consejo es indispensable para que el resto tengan el efecto deseado.

Con estos cuatro consejos, podremos pedir una renta más alta por la vivienda y rentabilizar la inversión de las reformas y renovaciones que hayamos efectuado en apenas un par de años. Además, atraeremos a inquilinos que quieran estar una larga temporada y que quieran convertir nuestra vivienda en su hogar durante un buen tiempo.